lunes, 24 de abril de 2017

Bomba de tiempo

Nunca apreciamos bien el valor del tiempo hasta que hay una señal que nos indica que se puede estar acabando. Es como cuando uno va a un partido de fútbol y uno de los equipos necesita obtener la victoria: Muchas veces estos equipos se confían y atacan con cautela hasta que ven correr el reloj, cuando están apurados atacan sin orden en busca de lograr el objetivo. Muchas veces nos sucede así, vivimos de una forma como si fuéramos a vivir para siempre, y no es así, todos confiamos en que llegaremos a viejos cuando la realidad es otra. Y ahí es cuando apreciamos lo que vale un segundo, un día, un año, ¿entonces por qué esperar? Hay días en los que amanezco con una alegría desbordante, como si hubiera ganado la lotería, otros días soy reo del miedo, mi pensamiento pesimista me vence en un juego de luchas de estados de ánimo y simplemente me desplomo a llorar, a veces me quejo de los males sufridos y cada día que pasa ya no lo veo como un día más si no como un día menos, y es que por más que uno como ser humano no pida nacer la inmensa mayoría de nosotros no se quiere ir de acá por muchos que sean nuestros problemas, malestares y sufrimientos siempre le encontramos el gusto a esto que llamamos vida. No se si la bomba de tiempo estalle pronto o nunca lo haga, sólo le pido al Creador de todo que me regale mucho tiempo, ojalá el suficiente para ver cumplidas algunas de mis metas en esta vida.

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