Estoy rodeado de oscuridad, un gran manto de escepticismo y apatía me cubre de pies a cabeza, y siento que no me puedo destapar. Pero llegaste tú y con una chispa de alegría hiciste que me asomara, así sea por solo un instante, y te miré. Estabas ahí, distante pero presente, exhibiendo tus cualidades y aunque no sea constante no puedes opacar tu luz. Y no lo buscas, tu no quieres llamar la atención, pero es tu naturaleza, eres una luciérnaga brillando ahí en un espacio finito y siento que quiero seguir asomándome para verte, lo que no deseo es tenerte entre mis manos y que tu luz deje de brillar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario