Alguna vez te has preguntado ¿Yo pedí nacer? La respuesta lógica es no. Después de estar entre 7 y 9 meses dentro de otro ser humano uno sale o lo sacan (dependiendo del caso) y la reacción natural es llorar, la verdad no hemos pedido venir a este mundo. Todo es caos y confusión, nos cortan el cordón umbilical de manera física, pues siempre vamos a estar atados al otro extremo de una u otra manera, después nos llevan a los brazos de esa persona que nos cargó en su vientre durante tanto tiempo, pero acá es que empieza lo bueno. ¡No, mamá... no! Me despierto y todo está oscuro, estoy llorando y nada que me atiendes. ¿donde está mi tetero? Tengo hambre y debes alimentarme, pero recuerda que yo no te pedí nacer, así que debes hacerlo. No entiendo por qué te enojas si dibujo en las paredes del que se supone que es mi cuarto, además si riego la pony malta en la cama es mi problema porque esta es mi cama, no me regañes ni me mandes a mirar la pared, recuerda que no te pedí nacer. ¡No, mamá... no! Esas ruedas en mi bicicleta yo no las quiero, le quitan toda la diversión al asunto, además tengo entendido que si me reviento la boca mis dientes son de leche y cuando se me cae uno viene el hada mágica de los dientes para darme dinero, dinero que tú no me das, así que no me molestes. ¡No, mamá... no! No te preocupes por ese amigo que tiene la uña del dedo meñique muy larga, eso el lo hace por molestar, ¿acaso no ves que estoy muy grandecito como para escoger mis propias amistades? Él me ha dicho que no usa drogas, y le creo, yo pienso más bien que tiene problemas de aliento porque cada vez que estamos tomando saca unas pastillas de su caja de Tic Tac y se toma una, pero muy de vez en cuando. ¡No, mamá... no! Esta es la mujer que quiero, que no te preocupe que use faldas muy por encima de la rodilla, así es la moda ahora, además si el mejor amigo la abraza mucho y le agarra la nalga es porque es gay, pero es algo que no vas a entender porque tu vives en los tiempos antiguos y las cosas han cambiado.
La verdad no es justo, mamá. La gente va y viene de nuestras vidas constantemente, y por mas amores y quereres que uno tenga ya sea de pareja o de amistad nadie nos va a amar más de lo que una madre amaría a un hijo, y es injusto porque el día que la madre se nos vaya de este mundo tendremos que aprender mucho a convivir con ese dolor hasta el resto de nuestros días, yo creería que son cosas ue no se superan nunca, pero todavía no lo se y tan solo pensar en ese hecho me llena de pánico. Mamá, yo no te pedí nacer, pero agradezco enormemente que me hayas dado la oportunidad de vivir y saber el significado verdadero del amor, ¡te amo!
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