Ya no soy la primera voz que escuchas en la mañana, el que te acompañaba mientras enfrentabas el horrible tráfico de tu ciudad, el que escuchaba tus quejas e insultos a otros conductores, ese ya no soy.
Ya no soy el de la conversación mientras trabajas, el que escuchaba sobre las múltiples tareas que realizabas, entre turnos, rondas, consultas y operaciones era el que estaba pendiente de cada paso que dabas, rogándole a Dios que tus manos guiara, pero ya no soy.
Ya no soy el de las sonrisas al otro lado del teléfono, tampoco el de las lágrimas, el de las palabras bonitas que vienen directo del corazón, el que buscaba una canción con desespero te alegrara cada día, o al menos el momento.
Ya no soy muchas cosas en tu vida, sin embargo tu sigues siendo mi más linda inspiración.
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